Análisis agronómico del riego a baja presión en aspersión, una opción para reducir la factura eléctrica de los regadíos presurizados / Nery Zapata

Opiniones y Experiencias - 02 May, 2019

Nery Zapata Ruiz 
Departamento Suelo y Agua
   Estación Experimental de Aula Dei 
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Introducción
Los costes eléctricos del riego presurizado han experimentado un fuerte incremento en la última década, poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones recién modernizadas. La investigación realizada en el grupo Riego Agronomía y Medio Ambiente de la Estación experimental de Aula Dei-CSIC, analiza la reducción de la presión de trabajo en el aspersor como una alternativa para reducir los costes de la factura eléctrica.

Los ensayos
Para ello se realizó un diseño experimental en el que se analizaron tres tratamientos, uno de presión estándar en boquilla, 3 kg/cm2, y dos de baja presión, 2 kg/cm2. En los tratamientos de baja presión se incrementaron los tamaños de las boquillas que equipaban los aspersores, de forma que la pluviometría de los tres tratamientos era igual, 5,2 mm/h. El ensayo se realizó sobre un cultivo de maíz a lo largo de tres campañas de cultivo, 2015, 2016 y 2017. Los tres tratamientos se regaban a la vez, asegurando una dosis y unas condiciones de riego similares. Se evaluó la calidad del riego (uniformidad y pérdidas de agua por evaporación y arrastre) instalando mallas pluviométricas en cada tratamiento en la campaña 2016 y 2017. Se analizó el crecimiento del maíz, el rendimiento en grano y sus componentes.

Foto 1. Riego del ensayo con la malla de pluviómetros para caracterizar la calidad del riego.

Los resultados
Los resultados de las tres campañas de cultivo de maíz indican que la reducción de la presión de 3 a 2 kg/cm2 en boquilla de aspersor no afecta a la producción del cultivo de maíz, ya que no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos tratamientos de presión. Además, también se concluyó que la cubierta vegetal del maíz tiene un efecto relevante en la distribución del agua de riego. La cubierta vegetal suaviza las diferencias de uniformidad del agua de riego que llega al cultivo entre los tratamientos de presión estándar y baja presión, de forma que al final, la distribución del agua que llega al suelo no es muy diferente entre tratamientos. Con todo ello se puede afirmar que la reducción de presión en boquilla de aspersor de 3 a 2 kg/cm2 ahorra energía, manteniendo los estándares de calidad en el uso del agua y en la producción del cultivo, lo que incrementa el beneficio neto de las explotaciones.

Foto 2. Cosecha del ensayo experimental del maíz con cosechadora comercial. Primero se cosechan los pasillos del experimento y se dejan las doce subparcelas experimentales que se cosechan de forma individual para determinar su peso en grano.

Estos resultados de la investigación obligan a revisar los diseños de nuevas zonas regables en los que no es necesario que toda la superficie se riegue con presión estándar (3 kg/cm2), ya que las zonas más desfavorables en cuanto a presión pueden regarse de forma satisfactoria a baja presión (2 kg/cm2). Esta alternativa de riego a baja presión es especialmente atractiva si podemos ahorrarnos la instalación de la estación de bombeo.

Los resultados de los ensayos en parcelas experimentales se trasladaron a parcelas comerciales de la Comunidad de Regantes (CCRR) de Almudevar. Se seleccionaron dos parcelas con el mismo diseño de riego en parcela y se ajustaron los tamaños de boquillas para aplicar la misma dosis. En ambas parcelas que se sembró maíz de ciclo largo. Una se regó con la presión estándar (3 kg/cm2) y la otra a baja presión (2 kg/cm2). Los resultados de los ensayos en las parcelas comerciales fueron similares a los encontrados en las parcelas experimentales.

Actualmente se está analizando el efecto de la reducción de la presión de trabajo en boquilla en un cultivo de porte bajo, la alfalfa. El diseño experimental es el mismo que en el ensayo de maíz. Los resultados preliminares del primer año de cultivo indican que la producción de alfalfa tampoco se ha visto afectada por la reducción de la presión, siendo la producción de heno seco estadísticamente similar en los dos tratamientos de presión en boquilla.

La investigación ha sido financiada por los proyectos: Diseño, gestión y control medioambiental de regadíos modernizados por aspersión en el valle del Ebro (AGL2013-48728-C2-1-R); Optimización del uso del agua y de la energía y control del mejillón cebra en sistemas de riego presurizado por aspersión (AGL2017-80497-R) y el PDR-Aragón 2016-2017 grupo de cooperación: “Riego por aspersión a baja presión en coberturas de riego existentes”.