Este sábado, 17 de junio, se celebró el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, un intento de sensibilizar, concienciar, llamar la atención y señalar que existe un problema sin resolver, el de la desertificación y la sequía.

 

En las últimas décadas administraciones y profesionales no han parado de buscar soluciones al problema, investigando y probando técnicas que permitan, por ejemplo, reforestar y regenerar las especies arbóreas, así como mejorar la gestión de agua, mediante el ahorro, la reutilización de las aguas depuradas, almacenamiento del agua de lluvia, desalinización o, en su caso, mediante el ahorro, la reutilización de las aguas depuradas, almacenamiento el suelo a través de la regeneración de de la cubierta vegetal o abonos naturales para aumentar la capacidad de retención de agua del suelo.

 

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